En 1932 todavía existiía la penitenciaría de Cold Mountain y
allí estaba la freidora o silla eléctrica esperando a los infortunados que
acababan sentados en ella.
John Cofey es uno de ellos, John es alto, muy alto, con
grandes manos que son capaces de lo mejor y ¿de lo peor?.
El bueno de John tiene la desgracia de ser negro en un país
como Estados Unidos en 1932, porque si bien es cierto que la esclavitud había
quedado abolida algunos años atrás, las cosas no pintaban bien para los hombres
y mujeres de raza negra.
Esta es una novela que el maestro del terror Stephen King
escribió en 1996 y que por muy sorprendente que parezca, un habitual del género
como es el que subscribe no había tenido ocasión de leer aún.
Muchos han sido los libros de King que han caído en mis
manos, algunos con más fortuna que otros, pero pocos que me hayan marcado tanto
como “La milla verde” o “El pasillo de la muerte” que es también como se conoce
el título de esta novela.
Stephen King nos ofrece en ella un ambiente opresivo, casi
asfixiante que difícilmente otro escritor sería capaz de realizar.
Por momentos parece que el gigantón John Cofey es culpable
de un brutal asesinato cometido semanas antes de su entrada en el bloque e de
la penitenciaría, porque John estaba allí, donde mataron brutalmente a dos
niñas de apenas diez años… pero ¿y si el bueno de Jonhy solo quisiera ayudar? Y
si él no hubiese cometido el asesinato del que se le acusa?
A lo largo de la novela iremos descubriendo los motivos que
pueden llevar a un hombre o a varios hombres a hacer lo que hacerse, o lo que
no debe hacerse…
Yo pùntúo “La milla verde” de” con un ocho, no por nada,
simplemente porque ya son muchas las obras caídas en mi poder y es difícil que
algo me sorprenda hasta tal punto de otorgarle un diez… seguiremos buscando