viernes, 15 de mayo de 2020

ESTACIÓN EA4HAJ TRANSMITIENDO DESDE SEVILLA

Se termina el día, uno muy especial, quizá por motivos que yo solo entiendo, porque nadie me conoce como lo hago yo. Eran poco más de las 9 de la mañana cuando el antenista se presentó en casa pertrechado con sus herramientas, los nervios no me dejaban parar quieto, incluso me costó trabajo dormir. Traté de matar la espera como buenamente pude, salí a comprar una pila para el micrófono (no quería que nada fallase) cuando regresé, subí corriendo hasta la azotea como un niño ilusionado, el antenista que también es radio aficionado como un servidor me dijo que aquello ya casi estaba y la ilulsión me desbordó, bajé casi corriendo en busca de la emisora, aquella vieja radio que me compré con mi primer sueldo, la conecté a la fuente de alimentación, pedí un destornillador para ponerle las pilas al micro, esperé ansioso que bajase el técnico y cuando bajó y le hizo trabajar a la broca, ya viniste a mi memoria, no sería la última vez, cogió el soldador que era una de tus herramientas favoritas de trabajo, soldó el pl al cable y conectó. El qrm sonó en el altavo
de mi vieja radio, movió el selector de canales y de pronto la radio cobró vida, comenzaron a escucharse voces, ruidos radioeléctricos que confirmaban que la magia comenzaba a fluir de nuevo, en un lugar distinto, con gente diferente, pero contigo en mi memoria y en mi corazón... porque tuve que aguantarme las lágrimas que se agolpaban en mis ojos, eran lágrimas de nostalgia... porque esta nueva etapa comienza sin ti. Me hubiese encantado que hubieras podido ver como la radio se apoderó de nuevo de mí... gracias, estación Fliper, allá donde estés, gracias por haberme inyectado el veneno de la CB en las venas. Gracias, mi querido "primero", gracias, padre