Viene a ser el caso que soy usuario de perro guía, osea que
me hago acompañar por un noble animal que a cambio de nada me presta sus ojos
para hacerme la vida un poco más sencilla, ella se llama Lasi, es una perrita
nacida en las instalaciones que la Fundación ONCE del Perro guía tiene en la
madrileña localidad de Boadilla del Monte, su aspecto físico es el de un perro
grande, casi 32 kilos de peso, constitución fuerte, patas enérgicas, una cola
que parece un plumero en continuo movimiento.
Todo lo que pueda decir sobre el carácter de este noble
animal se quedaría corto, ella es INCREÍBLE, sí, así, con mayúsculas, nunca he
conocido a seres tan nobles como lo son estos perros, nunca se niegan a
ayudarte, haga frío, calor, esté lloviendo, son incapaces de mostrar cansancio,
infatigables en su tarea, son incapaces de fallarte.
Podría contar muchas gestas protagonizadas por estos
animales, pero supongo que no toca, hoy no.
Hoy lo que toca es hablar de ti, tú que te levantas a las 6
de la mañana para realizar tu trabajo, tú que pasas frío en invierno, calor en
verano, tú que te enfrentas a los meses intentando llegar a los últimos días
sin desfallecer en el intento, tú que tienes que ver como personas en estado de
embriaguez suben en tu coche, que es tu medio de trabajo y te lo ensucian con
sus fluidos incontrolados, tú que alguna vez soportas serenamente al listo de
turno que no quiere pagarte o que te regatea el precio de una carrera, tú que
soportas con una sonrisa en la boca que un bebé te ensucie la tapicería de tu
taxi cuando le sienta mal la papilla que su madre le dio a primera hora del
día… y tú no te pones en el lugar de esa persona que se hace acompañar de su
perro guía, tú no entiendes que no es un capricho ir con estos animales a todas
partes, que para nosotros, los que vamos con nuestros perros, sería mucho más
fácil y deseable poder manejar un coche como tú, no nos quejamos, nos ha tocado
vivir esta situación, no creo que hayas visto a ningún compañero de fatigas
quejarse de ello, pero hombre… no nos lo pongas más difícil de lo que ya lo
tenemos. Sabemos y sabes que hay una ley que nos ampara y que no nos gusta
usar, para nosotros es mucho más agradable usar el diálogo con todo el mundo,
que todos veáis lo bien que trabajan nuestros perros, lo bien que se portan, lo
mucho que nos ayudan, sabemos que es un motivo de orgullo para todos, que ellos
y su trabajo es necesario y también que se produce gracias a que miles de
personas aportan su granito de arena y su solidaridad para que la rueda siga
girando… ¿vas a ser tú uno de los que le pongan palitos entre los radios?.
Yo estoy convencido de que no es así, que tú no harías lo
que no te gustaría que te hicieran, estoy casi seguro de que aunque nuestros
perros puedan dejar algún pelillo en la tapicería de tu coche, eso no va a ser
motivo suficiente para no parar cuando veas a un ciego acompañado de su amigo
peludo por la calle, seguro que incluso piensas que en el fondo no somos tan
temibles y que si nos das una oportunidad hasta podemos contarte algún chiste que
te alegre la larga jornada laboral, por eso te pediría que cuando encuentres
una persona ciega por la calle no sientas lástima de ella, te requeriría que le
dieses una oportunidad y que le dejases subir a tu taxi acompañado de su perro,
te rogaría que vieses como algo normal ver a personas ciegas por la calle
acompañadas de sus guías.
Sin otro particular se despide un usuario de perro guía y de
taxi al que le gustaría seguir siéndolo.

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